La manera de mirar transforma lo que vemos, y la Universidad Iberoamericana y el Ingeniero Nicolás Mariscal Torroella decidieron seguir mirando en conjunto un horizonte justo y sostenible en el que las empresas y la Academia trabajen en beneficio de la Casa Común, por lo renovaron por cinco años más el convenio que da forma a la Cátedra Para Construir el Bien Común y el Desarrollo Sostenible.
Durante cinco años, a través de conferencias, encuentros con líderes, y retos académicos, la Cátedra ha dotado de herramientas al alumnado de la IBERO, entre el que se encuentran las y los futuros líderes que transformarán a México, a fin de que sus ideas y proyectos doten de esperanza a la sociedad, en tiempos en los que es urgente rechazar las desigualdades y diseñar soluciones a los impactos del cambio climático.
Egresado del programa de Ingeniería Civil de la IBERO, el Ing. Mariscal Torroella afirmó durante la firma de la extensión del acuerdo que desde 2020 ha sido testigo de cómo nuevas generaciones de jóvenes de espíritu emprendedor, y con compromiso y ganas de aprender han encontrado ideas y propósitos de la experiencia empresarial.
“Estoy satisfecho con los resultados alcanzados pero también consciente de que hay mucho por hacer para seguir impulsando la innovación y el desarrollo sostenible en México”, compartió el también Maestro en Administración de la Construcción por la Universidad de Stanford, quien cree que la Educación es la herramienta más poderosa para transformar a México, por lo que llamó a seguir invirtiendo en ella.
“El poder de contribuir me mantiene vivo, activo y feliz”, aseguró el empresario: “la IBERO cuenta conmigo y con mi equipo para seguir construyendo juntos”.
En el evento también participaron el Rector Dr. Luis Arriaga Valenzuela, S.J.; el Vicerrector Dr. Alejandro Anaya Muñoz; la Dra. Graciela Teruel Belismelis, Directora de la División de Estudios Sociales; y la Mtra. María del Carmen Servitje Montull, fundadora de la Cátedra de Teología Feminista de la IBERO.
En un mensaje a la comunidad, el Rector compartió que ha sido testigo de cómo durante el último lustro, y a través de la Cátedra del Bien Común, personas emprendedoras, académicos y académicos, especialistas, y representantes del sector productivo han trabajado con el objetivo de contribuir al fortalecimiento de una economía que sirva a las personas y al planeta.
Este trabajo, agregó el Dr. Arriaga Valenzuela ha impulsado a estudiantes de diversas disciplinas con comunidades que buscan alternativas sostenibles, ejemplo de cómo la acción profesional se lleva a cabo desde la identidad jesuítica.